sábado, 16 de febrero de 2013

Estación de Ferrocarril de Toledo


La estación de Toledo se inauguró en abril de 1919. Pero antes de esta inauguración, hubo una historia previa, ya que este edificio, tal cual lo conocemos en la actualidad, sustituía a una anterior edificación que se había proyectado por la Compañía del Ferrocarril de Castillejo a Toledo, antes de pasar a pertenecer a MZA (Madrid-Zaragoza-Alicante). Dicho edificio se inauguró en 1858 y era de un estilo totalmente funcional, a diferencia de la actual con un estilo muy característico neomudéjar. Así, el edificio actual es muy atípico en las construcciones ferroviarias por los distintos elementos que se van a ver a continuación. Las obras de este edificio, se iniciaron en 1917 bajo órdenes del arquitecto de MZA Narciso Clavería que fue un gran impulsor del renacimiento mudéjar en España. Tras casi tres años de obras y un coste superior al millón de pesetas, se realizaron las obras donde los materiales fundamentales fueron ladrillo, piedra, cemento y hierro, que se combinaron de forma muy decorativa para conseguir el notable estilo que tiene la estación. Está compuesta por un edificio de viajeros situado en un lateral de las vías del que sale una marquesina de hierro sostenida con delgadas columnas. El edificio de viajeros está compuesto por un pabellón central de una sola planta. A cada lado del pabellón central, tiene sendos adosados que continúan el estilo de la fachada aunque son de dos alturas. En el extremo izquierdo de la estación, sobresale una curiosa torre de reloj, muy poco habitual en estaciones y más común en iglesias de estilo mudéjar, por esa forma de minarete o de campanario con modelos similares en una zona donde abunda dicho estilo. El pabellón central, posee desde el exterior, cinco puertas de entrada al vestíbulo sujetas por arcos de herradura apuntados. Una vez dentro, nos encontramos con un vestíbulo de gran amplitud donde destaca la taquilla con un forjado espectacular y muy llamativo. Todos los ornamentos y formas interiores de la estación, fueron realizados por maestros toledanos que impregnaron su estilo artesanal concordante con los existentes en la zona. La parte inferior de las paredes del vestíbulo está revestido de mosaicos de azulejos al igual que el artesonado del techo con formas muy características obra del ceramista toledano Ángel Pedraza. Todo el trabajo de adornos de forja, como lámparas, los carteles, barandillas etc. Son obra del maestro forjador Julio Pascual. Por tanto, el conjunto de la estación es de una gran belleza aunque en su día, dicha construcción polemizó bastante al ser un estilo que no encajaba para nada con el de las estaciones en general, en una época, ya superados los primeros albores de las construcciones ferroviarias, donde se tendía más a la sobriedad, a la funcionalidad y a un estilo más industrial. También hay que tener en cuenta el volumen de tráfico que tiene esta estación que poco a poco ha ido disminuyendo hasta la actualidad debido a la proximidad de Madrid y las comunicaciones por carretera que se han ido mejorando con la construcción de una autovía. Pero hay que tener muy en cuenta, el carácter eminentemente turístico de la ciudad de Toledo y el foco de atracción a infinidad de turistas con cortas visitas a la ciudad dentro de periplos más largos entre otros destinos de la zona que hace tener una comunicación más ágil y fluida con la capital. Como gran evolución, el 15 de noviembre de 2005 se inauguró la línea de Alta Velocidad (AVE) entre Madrid y Toledo. De esta forma se unía Madrid en un tiempo breve, en torno a 30 minutos sin paradas intermedias, frente a una carretera con gran volumen de tráfico generalmente atascada en las horas punta. Así se mejoraban los accesos a la ciudad de Toledo y la comunicación con Madrid ahorrando tiempo considerable y facilitando el acceso, tanto al turismo, como a los habitantes de la capital de provincia que pueden convertir la ciudad en una ciudad dormitorio con la comodidad que supone salir de una gran urbe como Madrid. Pero la línea de Alta Velocidad, también crea otros inconvenientes, que pueden afectar a ciertos sectores al suprimir la antigua línea de regionales por la vía convencional. Ya que de esta forma, queda muy bien comunicado Madrid con Toledo, pero deja aisladas a otras poblaciones intermedias, además de forzar, que todas las comunicaciones de Toledo con el resto de destinos, pasen forzosamente por Madrid.
Fuentes: http://www.laestaciondetren.net

Licencia Creative Commons
Estación de Ferrocarril de Toledo por Ángel Sotomayor Rodríguez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
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