miércoles, 6 de marzo de 2013

Catedral Primada. Altar Mayor, Coro y Órgano

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Catedral Primada. Altar Mayor, Coro y Órgano por Ángel Sotomayor Rodríguez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
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Nave principal de la Catedral de Toledo.
La planta de la catedral es de cinco naves y de salón, llamada así porque el crucero no se acusa al exterior, como ocurre en Nótre Dame de Paris y en Bourges.
Mide 120 metros de larga por 59 de ancha y resulta una catedral hecha para ser vista por dentro, que es donde se aprecia su grandiosidad, ya que desde fuera las estrechas calles toledanas impiden lograr una perspectiva suficientemente amplia del conjunto. Ochenta y ocho columnas sostienen la techumbre, que en la nave central alcanza 44,50 metros de altura. La Catedral recibe su iluminación a través de más de 750 vidrieras de los siglos XIV, XV y XVI, en las que trabajaron los mejores artistas de aquellos tiempos.

Retablo de la capilla mayor
Altar Mayor de la Catedral de Toledo Entre otros detalles artísticos, lo que sin duda más resalta aquí por su grandiosidad y su arte es el retablo. Es un grandioso monumento de madera dorada al fuego y esculturas policromadas estofadas de tamaño natural. Consta de cinco cuerpos con variadas escenas del Nuevo Testamento y fue realizado por varios retablistas e imagineros, mereceindo especial mención Rodrigo Alemán, Vigarni, Petit Juan, Egas y Pedro Gumiel. Fue labrado por encargo del Cardenal Cisneros entre 1497 y 1504.
Es un retablo gótico florido, una de las últimas manifestaciones de este arte que desaparecía para dar paso al Renacimiento. Fue encargado por el cardenal Cisneros; la obra se inició en 1497 y terminó en 1504. Entre los arquitectos, pintores y escultores que intervinieron en esta obra maestra colectiva, estuvieron: Enrique Egas y Pedro Gumiel (diseño); Francisco de Amberes y Juan de Borgoña (estofado y policromía); Rodrigo Alemán, Felipe Vigarny, Diego Copín de Holanda y Sebastián de Almonacid (imaginería); y Petit Juan o Peti Joan (entallado y filigranas).
El retablo cuenta con una importante estatuaria y con una magnífica y delicada filigrana de pilarcillos, agujas, doseletes, chambranas, todo obra de Petit Juan. Consta de sotobanco y predela; cinco calles, la del centro más ancha, más otras dos estrechas en los costados y cinco pisos cuya línea de separación no es horizontal sino escalonada. Los temas de la calle central de abajo a arriba son: Figura sedente de la Virgen con el Niño chapada en plata (en la predela). Sobre ella está el sagrario, una custodia gótica tallada en madera. Encima el tema de la Natividad y más arriba la Ascensión. Culmina con un monumental Calvario. En las otras calles se distribuyen los temas de la vida y pasión de Jesús.
Fuentes: http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=7439











Coro de la Catedral de Toledo.
Sin duda, el más grandioso de la cristiandad. Cerrado por la monumental reja del toledano Domingo de Céspedes, fechada en su exterior en 1548, su obra cumbre en la catedral toledana, encierra este recinto una impresionante grandeza, y está dividido en dos grandes planos, coro bajo y coro alto. La sillería del coro bajo se empieza en pleno fervor de la guerra de Granada, en 1489, siendo arzobispo el Cardenal Mendoza, que quiso dejar en ella un magnífico recuerdo de esta empresa a la que el asistió, haciendo decorar los tableros de respaldo con escenas de rendición de plazas y fortalezas hasta conquistar Granada.

El coro alto
Se compone de setenta y dos sitiales. A un simple golpe de vista se pueden advertir la intervención de dos grandes genios que dejaron en este lugar lo más logrado de su arte: Alonso de Berruguete, el dinámico escultor de Paredes de Nava, y el borgoñón, sereno y clásico, Felipe Vigarni, quienes entre 1540-1544 labraron esta incomparable pieza. Como se puede observar, en la sillería se conjugan los dos Testamentos y la Iglesia. La parte alta lo ocupan las genealogías de Cristo según los evangelios; la baja, los personajes de la Vieja Alianza con los de la Nueva y los santos del a Iglesia. Toda una teología de nuestra fe.

Fuentes: http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=7439







Música de la catedral
El Renacimiento coincide en toda Europa con una extensión de la música religiosa más allá de los monasterios, pasando a ser pieza clave en la Eucaristía. A la grandiosidad de las catedrales hay que dotarla de un ritual espectacular donde la música tiene la misión de ensalzar la obra arquitectónica y continuar la glorificación de Dios. Hacia 1440 las piezaspolifónicas vocales penetran en Castilla y Aragón con fuerza. La música instrumental vendrá representada por el órgano, que con rapidez ocupa los espacios de las catedrales y las iglesias arciprestales.
En la catedral de Toledo el más importante es el denominado Órgano del Emperador, en el crucero de la catedral. Le siguen el llamado General, el de Echevarria y el deVerdalonga, ubicados en el coro. El Cardenal Cisneros, con la reforma de la capilla del Corpus Christi para el rito mozárabe, con su propia música, introdujo en la misma otro órgano. También se encuentran otros en el resto de capillas importantes: la de los Reyes Nuevos -que dispone de dos-, la del Alcázar, la de la Virgen del Sagrario y la de San Pedro.
No sólo el órgano fue importante. Con el paso de los años se introdujeron instrumentos de viento (chirimías, flautas y sacabuches), arpas y otros instrumentos de cuerda, como la denominada viola da braccio, que servían de acompañamiento a la música vocal. Con la creación de la Capilla de Música a lo largo del siglo XVI y XVII se irá incorporando el oboey el contrabajo, en perjuicio de la chirimía y el sacabuche.
Los Seises o Escolanía de la catedral fueron creados como grupo vocal por el Cardenal Silíceo quien, el 22 de julio de 1557, fundó para ellos el Colegio de Nuestra Señora de los Infantes, aunque con anterioridad ya se mencionaba en el siglo XII de la existencia de moços que cantaban en los actos litúrgicos. Fueron y son el Coro de la catedral y de la Capilla de Música. En su acta constitucional del siglo XVI ya se recoge su vestimenta en rojo, que mantienen en la actualidad con sobrepelliz blanco. En el Colegio convivían, generalmente, los maestros de capilla y otros profesores junto con los niños, a los que se aseguraba la formación e, incluso, durante una época, su incorporación a la Real Universidad de Toledo. La carta constitucional, otorgada por Silíceo el 9 de mayo de 1557, prescribía taxativamente en su punto sexto:
«... mandamos que aya otro maestro que enseñe a los dichos clerizones a cantar canto llano y canto de órgano y contrapunto, del qual assi mismo se aya informaçión cómo es xpi.ano viejo, conforme al Statuto, Saçerdote y de buena fama y nombre y bastante docto en la facultad de Música, el qual enseñe a los dichos clerizones a cantar todos los días de fiestas y domingos una hora antes de comer, y otra después de hauer comido, y otra después de completas, y los otros días lectivos les dé cada día una lectión después de auer çenado»
Entre los maestros de capilla, destacó Cristóbal de Morales (En línea Emendemus in melius y Peccatem me Quotidie), que había trabajado en la Capilla Sixtina de Roma y que llegó a componer 21 misas y más de 70 motetes; Jaime Casellas, Matías Durango de los Arcos, Alonso Lobo, Juan de Bonet y Paredes, Andrés de Torrentes, Miguel de Ambiela,Ginés de Boluda y Francisco Juncá y Carol.
La influencia de la música de la catedral de Toledo fue decisiva en la música religiosa española. No sólo en el canto mozárabe, sino también al aportar maestros de capilla que fueron después a otras diócesis como Sevilla o Jaén, seises que formaron coros en otras catedrales y hasta variaciones sobre el Canto gregoriano en la forma de lo que se conoce como Cantus Eugenianus, Cantus Melodicus o Vulgo Melodía, propio de los maestros melódicos de la catedral (se han datado hasta dieciocho maestros; su figura desaparece con el Concordato de 1851) y cuyas composiciones se conservan en la biblioteca catedralicia en su mayor parte.
Fuente:Wikipedia