domingo, 3 de marzo de 2013

Desde el Claustro Alto hasta la Campana Gorda de la Catedral

Historia
A la Catedral de Toledo se la conoce también como "Dives Toletana" (la rica de Toledo) y La Giganta llamada así por Vicente Blasco Ibáñez en uno de sus libros.

El espacio sobre el que se levanta la actual catedral ha sido tradicionalmente el centro religioso de la ciudad. Hay constancia que en el siglo IV el arzobispo Melancio levantó un templo en honor del Salvador y de Santa María y que el rey visigodo Recaredo consagro en el 587 la iglesia en honor a Santa María.

La actual catedral se levanta sobre la iglesia consagrada en el 587 por el rey visigodo Recaredo y posteriormente convertida en mezquita musulmana, conocida como Ula Camii (la Gran Mezquita).

Después de la conquista de Toledo en el 1085 por parte del rey Alfonso VI, el arzobispo Bernardo de Sedivae y la reina Constanza, esposa de Alfonso VI fue nuevamente convertida en iglesia cristiana a pesar del pacto llegado entre el rey y los musulmanes. Durante una ausencia de rey, su esposa y el arzobispo urdieron un plan para convertir la mezquita en iglesia cristiana. Para ello colocaron un altar provisional y una campana en el minarete y la pusieron bajo la advocación de Nuestra Señora de la Paz.

La iglesia visigoda se levantó alrededor del pilar donde según la tradición descendió la Virgen para imponer la casulla a San Ildefonso en el momento de ir a decir misa. San Ildefonso se había destacado por defender con especial ahínco la virginidad de María. Por su defensa, la Virgen descendió de los cielos para imponer al santo la casulla. Este relato muy reiterativo en Toledo nos ha llegado de la mano del gran poeta Gonzalo de Berceo (Berceo-La Rioja 1197? - 1264?).
San Ildefonso nació en Toledo en torno al 608 y murió en 667. Se encuentra enterrado en la Catedral de Zamora y fue Arzobispo de Toledo entre el 657 y 667.
La actual Catedral comenzó a construirse en tiempos del arzobispo (1209-1247) don Rodrigo Ximénez de Rada [Puente la Reina (Navarra) 1170 - Lyon 1247], y el rey Fernando III el Santo (1217-1252) en 1226 (siglo XIII), aunque las obras ya habían sido iniciadas en 1224. Se dieron por finalizadas en 1493 en tiempos de los Reyes Católicos. El Papa Honorio III (1216-1227) concedió una bula para la obtención de recursos para la construcción de la Catedral.

El maestro que inició las obras fue el maestro cantero Martín que debió trabajar entre 1224 y 1234 aprox., comenzando por la girola, y años más tarde continuadas por Petrus Petri (Pedro Pérez) muerto en 1291.

El maestro Martín construyó la girola, donde logró el máximo grado de perfección de la arquitectura gótica, tanto por sus grandes proporciones como por su original abovedamiento, pues para acomodarse a las cinco naves y repartir armónicamente las fuerzas alternó tramos triangulares y rectangulares. También dispuso en la cabecera triforios mudéjares con arquillos lobulados entrecruzados y columnas pareadas.

Petrus Petri (Pedro Pérez) fallecido en 1291, hizo algunos cambios en el planteamiento original, suprimió el triforio en el muro occidental del crucero y colocó grandes ventanales.

Por tanto a finales del siglo XIII la girola debía estar terminada con sus quince capillas adosadas y apenas comenzadas las naves. Hacia 1300 la nave del crucero y la puerta del reloj estarían terminadas.

Durante el siglo XIV se levantan las naves, la fachada principal, la base de la torre y el claustro. En el siglo XV se terminan definitivamente las naves a los pies y una de las dos torres proyectadas.

En 1493 fueron cerradas las últimas bóvedas por los maestros de obra, Juan Guas (Torrijos ? - Toledo 1496) y Enrique Egás (1455-1534).
Fuente: http://www.jdiezarnal.com/catedraldetoledo.html


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Desde el Claustro Alto hasta la Campana Gorda de la Catedral por Ángel Sotomayor Rodríguez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
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Claustro 
Esta obra fue impulsada en el siglo XIV por el arzobispo Pedro Tenorio. Situado en el lado norte de la Catedral, forma un cuadrado perfecto, cada lado de ellos mide 52 metros. Está edificado en el mismo lugar donde se asentaba el famoso mercado de la judería. La primera piedra se colocó en 1389 (siglo XIV) y fueron iniciadas las obras por el maestro Rodrigo Alfonso.

Se puede acceder al claustro por dos puertas la de Santa Catalina (gótica) y de la Presentación (plateresca) del siglo XVI de entre 1565 y 1599.

De estilo gótico, sus cuatro alas se cubren con bóvedas de crucería que en su clave ostentan el escudo del arzobispo Tenorio. Los vanos que se abren al interior son muy simples y sin tracería. Los vanos del patio central están cerrados por rejas barrocas añadidas con posterioridad. Cada ala dispone de cinco tramos con arcos apuntados entre contrafuertes en cada crujía.

El piso alto, algo menor en sus proporciones y de sencilla estructura, con techumbre de madera y pétreas columnas, fue construido por iniciativa del cardenal Cisneros a principios del siglo XVI.

En su origen parece ser que las paredes claustrales estuvieron pintadas al frescos con obras de Pedro Berruguete (Paredes de la Nava 1450-Madrid 1503), pero el tiempo acabó por deteriorarlos, por lo que en el siglo XVIII el cardenal Lorenzana encargó a los pintores Mariano Salvador Maella y Francisco Bayeu que pintaran nuevamente las paredes (1776).

Representan diversas escenas de santos toledanos (San Eugenio, Santa Casilda, San Eladio y Santa Leocadia).

Desde el claustro se puede acceder a dos capillas, la primera situada junto a la puerta del reloj, es la llamada Capilla de San Pedro Es obra de Alvar Martínez de la primera mitad del siglo XV, consta de dos tramos con bóvedas de terceletes y amplio presbiterio con bóveda igualmente nervada. En ella destacan el sepulcro del arzobispo Sancho de Rojas y diversas pinturas de Bayeu (siglo XVIII) y Pedro de Berruguete.

La otra es conocida como Capilla de San Blas y se sitúa al fondo del claustro. Fue mandada construir por el arzobispo Tenorio como lugar de su enterramiento. En esta capilla podemos encontrar aparte del sepulcro del arzobispo Tenorio el del obispo de Plasencia Arias Balboa. Ambos sepulcros son obra de Fernán González de finales del siglo XIV.

La capilla de forma cuadrada tiene una bóveda octogonal pintada de azul con estrellas de color oro simulando un firmamento. En las paredes pinturas al fresco o restos de lo que quedan de ellas de Gerardo Starnina y de Juan Rodríguez de Toledo.

Fuente: http://www.jdiezarnal.com/catedraldetoledo.html






















La Campana Gorda
Cuenta esa leyenda que cuando se tocó por primera vez la campana se rompieron todos los cristales de Toledo, y que el sonido producido llegó a oírse en Madrid…, y es que de las 94 catedrales españolas y de sus más de 1000 campanas, la comúnmente conocida como campana gorda de la Catedral de Toledo es la más grande no sólo de España, sino del mundo, pues en palabras del Dean de la Catedral “es la campana mayor que se conoce, ni en el Vaticano o ninguna otra nación existe alguna de similar dimensión”.

Recordar -al son- algunas coplillas como aquella que dice que “debajo de la campana gorda de la Catedral caben siete sastres y un zapatero, también la campanera y el campanero”… Y es que todo se hace majestuoso en nuestra catedral, igualmente en su torre singular.

Para llegar a la gorda, fundida en 1753 y consagrada a San Eugenio, hemos de superar un total de 248 escalones hasta podernos comparar con sus dimensiones celestiales: 2,29 metros de altura, 9,17 m. de circunferencia, 2,93 m. de diámetro y más de 17 toneladas.

Ni que decir tiene de los avatares que según la historia parece que se sufrieron para subir a la gorda hasta su campanario: …“habiendo de construir una gran rampa con dos carriles sobre la que deslizaba una plataforma portadora de la campana y mediante una garrucha subirla lentamente, arrastrada por varias parejas de bueyes.... Para que pudiese entrar en el campanario, hubo que deshacer el muro que separa dos de las rejas laterales y después reconstruirlo”...

Tiempo después de su colocación, el 9 de diciembre de 1805, día de Santa Leocadia, cuando fue tañida, se rasgó y se abrió, y desde entonces no se utiliza. Aunque dicen los expertos que se trata de una junta de dilatación creada ex profeso por sus dimensiones...
Fuente:http://www.turismocastillalamancha.com/blog/novedades/indice/469/memorias-traidas-la-campana-gorda-de-toledo/